
Hay tanto, y pasan tantas cosas a diario en el colegio que es difícil a veces detectar lo más significativo, lo más impactante, lo más valioso (para los chicos, para los docentes, para nosotros).
- Encontrarse con los chicos donde ellos están (en Facebook obviamente) y no obligarlos a deponer sus entornos de hiperconectividad (claro que sumando otras formas de participación como son los weblogs personales).
- Descentralizar las formas de comunicación y contacto (por eso es importante distribuir l as tutorías, que todos los participantes del aula tenga contacto estrecho y personalizado con los chicos).
- Rotar las funciones, para no hacer en los divismos y esquematismos de la división educacional del trabajo. Alguien que entra como metodólogo, puede devenir docente, analista, redactor, coach, lider motivacional y asi sucesivamente.
- Permitir emerger ejes significativo de aprendizaje desde la propia base (como esta ocurriendo hoy con el segundo proyecto que fue votado por los alumnos).
- Encontrar el lugar apropiado para compartir experiencias, éxitos y fracasos (en la última semana se ha dinamizado de manera notable el weblog cerrado 1a1 docentes, demostrando un uso inédito y genial de Facebook para la Autoformación docente).
- Buscar un equilibrio dinámico y mutante entre las demandas de institucionalidad y la necesidad de romperla (un buen ejemplo es el Boletín 1a1, un mal ejemplo es el enorme tiempo que nos esta llevando traducir notas y cerrar el boletín tradicional, aunque es mas que explicable por la novedad).
- “Inundar” el aula de/con docentes/codocentes/invitados/inspiradores (en el sistema formal existen varios niveles de contacto posible con los alumnos: monitores, perceptores, coordinadores, veedores, supervisores, asesores pedagógicos, etc etc pero nunca convergen en el aula al mismo tiempo).
- Constatar que el “progreso” de los chicos medidos de manera multivariada (adquisición de nuevas competencias y habilidades, revalorización de funciones centrales como al escritura, compromiso creciente, aprendizaje de competencias grupales, formalización de sus conocimientos digitales, etc etc) está ligado a múltiples y a veces indecelables actores pero que pueden resumirse en algunos vectores: Curadoría de su experiencia, atención genuina a sus demandas y dificultades, valoración de sus estilos de aprendizaje singulares, sintonía con sus modos digitales e hiperconectivos de vida, capacidad de hacer conciliar los pros y contras del mundo analógico y digital, y sobretodo capacidad creciente de desplegar por parte del equipo 1@1 la inteligencia emocional potenciada que se requiere para achicar la brecha intergeneracional, la disyunción de los valores presentes en poblaciones que se salen de la horma clasemediera y la necesidad de instalar hábitos de comportamiento no demasiado socializados en estos chicos.
- Diseñar nuevos dispositivos para poder “captar” gran parte de esta riqueza en tiempo real (en formatos textuales y audiovisuales) a fin de poder recuperarlos rápidamente en futuras experiencias (como serán los proyectos 3 y 4 del corriente año).
- Ir previendo una recuperación de todas estas observaciones con miras a armar catálogos o modelos de replicabilidad modular (según la disponibilidad, la experiencia previa, la dotación tecnológica y la cultura de participación preexistente (en las escuelas actualmente existentes) se podrán “transplantar” pocos o muchos de estos módulos en la formación de gestores de experiencias 1@1)




[...] en especial 100 días a todo vapor; De las fantasías teóricas a la prácticas desentumecedoras; 10 puntos para reflexionar y construir; De cómo redefinir lo que es un aula 1@1), hemos dejado decantar algunos resultado del segundo [...]